Las reglas se doblan para los de dentro
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A uno le avisan y a otro le riñen por lo mismo. La parcela buena junto al centro se la queda alguien que llevaba dos semanas. Nadie ha escrito nunca que los amigos del staff tengan ventaja, y todos saben que la tienen.
El sociólogo Pierre Bourdieu llamó capital social a los recursos que uno obtiene solo por pertenecer a una red de relaciones: no lo que sabes ni lo que tienes, sino a quién conoces y cuánto vale ese vínculo. Su observación incómoda es que ese capital funciona como una moneda real, se acumula, se hereda dentro del grupo y se convierte en ventajas concretas sin que nadie tenga que pedir nada.
Por eso el favoritismo casi nunca es corrupción. Es afecto haciendo su trabajo: se cree antes a quien conoces, se perdona antes a quien te cae bien.
Y por eso no se arregla prohibiéndolo. Solo se contiene haciendo visible lo que hasta ahora se decidía en privado.